La "píldora antitabaco", un nuevo fármaco para reducir la ansiedad que acompaña a los que desean dejar de fumar, ha comenzado a venderse en las farmacias italianas, el segundo país europeo donde se comercializa después de Holanda.
Existía una enorme expectación ante la llegada de este medicamento, desde que el pasado mes de mayo las autoridades sanitarias autorizaran su distribución, aunque por el momento su demanda no ha sido excesivamente alta.
"No se puede comparar al éxito que tuvo el Viagra", señaló el titular de una farmacia de Novara (norte), ante el escaso interés que parece atraer el tratamiento.
Los catorce millones de fumadores que existen en el país se han visto intimidados por el elevado precio de la píldora, que alcanza las 320,000 liras (cerca de 150 dólares) los cien comprimidos necesarios para el tratamiento, señala la prensa.
El nuevo fármaco, para el que es necesario una receta médica, se basa en la molécula bupropione, un antidepresivo capaz de estimular la producción de la dopamina, que es la que ocasiona un estado de satisfacción similar al que causa la nicotina.
El bupropione actúa para reducir los síntomas de la abstinencia de quien ha decidido no fumar y que son los que realmente hacen difícil superar el problema.
Federfarma, principal asociación de farmacéuticos italianos, ha advertido además que "pueden existir problemas si se toma al mismo tiempo que otros antidepresivos".