Camerún tuvo a Alemania en la lona pero no pudo darle el golpe del nocaut. No merecíamos despedirnos de esta manera. Estábamos para más. Le dije a mis jugadores que mantuviesen la frente alta"", declaró el técnico Winfried Schaefer, quien es alemán.
Camerún fue muy superior en el primer tiempo, en el que desperdició varias jugadas de gol, incluido un mano a mano de Salomon Olembe con el arquero Oliver Kahn, en el que salió airoso el portero. Tuvimos una oportunidad única, pero Olembe falló, y ante un arquero como Kahn no se puede regalar nada"", expresó Schaefer.
En el primer tiempo los irlandeses monopolizaron el balón para dormirlo, pero una oportunidad de los saudíes cuando expiraba esta mitad los alertó de que era demasiado arriesgado apostar a un pobre 1-0. Al empezar la segunda parte salieron con otros humos, apretaron un poco el acelerador y no tardaron en aumentar la cuenta hasta tres, que bien hubieran podido ser cuatro, o cinco .