Tras haber pasado una página de la historia del fútbol en el mítico Estadio Olímpico de Múnich festejando su decimonoveno título, el Bayern Múnich y su rival local 1860 Munich (Segunda División) abren un nuevo capítulo en el flamante Allianz-Arena.
Los dos inquilinos del nuevo estadio se han repartido las ceremonias de apertura en tres partidos, incluida la gala de ayer martes del Bayern Múnich, con sus internacionales alemanes, contra una selección de Alemania de Jurgen Klinsmann.
En doce meses, el 9 de junio de 2006, la nueva arena de 66.000 plazas albergará el partido de inauguración del Mundial.
"Queríamos el estadio más moderno del mundo", declaró el presidente del Bayern Munich, Karl-Heinz Rummenigge, en referencia a los objetivos comunes del club alemán más prestigioso y de los "Leones" de 1860.
Apodado "Schlauchboot" (lancha neumática), debido a su forma exterior, la nueva "joya" tiene ocho pisos y 51 metros de altura.