LA PÉSIMA participación de Panamá en el Mundial de Baloncesto de Japón se refleja en las estadísticas colectivas de los equipos de esta competencia.
Las pérdidas de balón, las asistencias y los tiros libres son aspectos primordiales en los que Panamá ha fallado.
En el departamento de pérdidas de balón, Panamá es el segundo quinteto con mayor cantidad, 67 (22.3 por juego), números no muy halagadores.
En este renglón, Panamá sólo es superado por Qatar con 89 (29.7 por partido).
Cuando se suscita una pérdida de balón, la ofensiva de un equipo no puede anotar y al mismo tiempo concede al rival la oportunidad de fabricar puntos.
Otro punto en el que Panamá está fallando es en el de tiro libre, donde figura como el peor equipo con 39 puntos en 73 intentos para un pobre promedio de 53.4.
Por juego, la selección sólo está anotando un promedio de 13 en 24.3 intentos.
Y ni hablar de las asistencias, en la que también está en la posición No. 24 (último).
Hasta el tercer juego, los dirigidos por el argentino Guillermo Vecchio sólo tienen 23 asistencias (7.7 por juego).
Entre más asistencias se tienen lógicamente más puntos tendrá el equipo.
Este déficit se refleja en la puntuación del quinteto nacional, que también está en el último puesto de este departamento.
En tres juegos, el equipo nacional ha anotado 188 puntos para un anémico promedio de 62.7 por encuentro.
En tiros de campo han encestado 61 canastas en 144 intentos (42.4%), mientras que de 3 puntos ha conseguido 9 de 45 lanzamientos (20%) para ser el peor desde este sector.
Lo más rescatable del equipo panameño es en rebotes, donde Panamá es el octavo mejor del mundial.
Ha capturado un total de 106 rebotes (35.3 por encuentro) para superar a países como Estados Unidos, Alemania, España, Grecia, entre otros. A nivel individual, el mejor panameño es Rubén Douglas, quien está en la posición 24 en los máximos anotadores con 42 puntos en tres juegos.
Estadísticas negativas
Lo más rescatable de la actuación del quinteto istmeño en Japón es el renglón de los rebotes.