Los guerrilleros que cuidan los cultivos ilícitos tendrán al menos un recio comandante que los acosará cuando se inicie en Colombia la controversial ofensiva contra los narcóticos, respaldada por Estados Unidos.
El general Mario Montoya está ansioso de entrar en acción con los helicópteros norteamericanos y tropas entrenadas por las Fuerzas Especiales estadounidenses, parte del paquete de ayuda de 1.300 millones de dólares aprobado en Washington.
Bajo este paquete, unos 3.000 soldados entrenados por los norteamericanos combatirán a las guerrillas izquierdistas y a los grupos paramilitares de derecha que protegen los cultivos de coca en la Amazonía colombiana.