Los Estados Unidos ya están al lado del sitio que han estado persiguiendo desde el pasado 10 de agosto en Beijing, que no es otro que la final olímpica, paso obligatorio hacia la medalla de oro, que cada vez se aproxima más a una formación intratable también para Australia, uno de los pocos oponentes que podía hacer sombra a los americanos en estos Juegos.
El conjunto norteamericano despachó a los oceánicos por marcador de 116 a 85.
Los yanquis reventaron la eliminatoria entre el descanso y el final del tercer cuarto. Un parcial de 34-18 (89-61) enterró las esperanzas de competir que Australia había amasado en el primer tiempo. Los "aussies" regresan a casa, con la cabeza bien alta. Bryant y los suyos están en las semifinales.