El equipo de Estados Unidos se proclamó ayer campeón del Mundial de Fútbol Americano, que se disputa en Austria, al derrotar a Canadá por 50-7 en el estadio Ernst Happel de Viena, gracias a una gran actuación de su mariscal de campo Cody Hawkins, quien se apuntó dos pases que llegaron hasta las diagonales y logró una anotación por tierra.