La selección de Guatemala no supo aprovechar ayer la ventaja inicial en el partido y terminó sucumbiendo por 3-1 ante un combinado estadounidense que certificó de local su pase al hexagonal final de la Concacaf al concluir la fase de grupos como líder del A.
La figura del partido fue Clint Dempsey, que marcó dos goles y fue el cerebro junto con Michael Bradley, quien dirigió el juego de los de las barras y las estrellas, que concluyeron la serie con 13 puntos, tres más que Jamaica y que los guatemaltecos, que quedaron eliminados.