Estados Unidos confirmó ayer que la Copa Oro le queda a la medida al dejar en la cuneta a Honduras con una victoria de 2-0 y clasificarse para la final de la décima edición, este domingo en Nueva York, que puede depararle su quinto título en la historia del torneo y el tercero consecutivo.
El espigado defensor central Clarence Goodson con un cabezazo a los 45 minutos, y el delantero Kenny Cooper, a los 88, sentenciaron el emotivo encuentro disputado en el Estadio Soldier Field, de Chicago.