Estamos en la era de los cuadrangulares
Bonds, Sosa, McGwire, González son grandes bateadores, pero el béisbol de hoy no es igual
al béisbol de Ruth, Clemente y Maris. Ya sabemos que esta es la era de los cuadrangulares.
Todos conocemos los números y los protagonistas, cómo Barry Bonds y Luis González, quienes están en ritmo para alcanzar 70 cuadrangulares esta temporada; Larry Walker y Todd Helton llevan el paso de alcanzar al menos 50. Si todos llegan a 50, ello significaría que de las 34 temporadas de 50 jonrones o más que se han registrado en la historia del béisbol, 16 de ellas han sido desde la huelga de 1994. Agradecemos que Bonds y González no encararán a Koufax, Drysdale y Osteen en ninguna serie, o a Dierker, Wilson, Griffin y Lemaster. Sí sabemos que el béisbol aún vive bajo los efectos de una expansión y hemos oído más teorías sobre la "bola viva" que conspiraciones para asesinar a J.F.K.
Entendemos que en un período de 60 años un hombre dio 60 cuadrangulares. Entre Mark McGwire, Sammy Sosa, Bonds y Walker podríamos tener seis -o hasta siete si Sosa se dispara como suele hacerlo durante la temporada de calor- bateadores con 60 cuadrangulares en tres temporadas. Esos números se han convertido en algo tan borroso que han perdido su significado y han derretido el asombro.
En vez de devaluar sus logros y maldecir los lanzadores de hoy día, deberíamos disfutar del paseo y pregúntense si sólo es culpa del mal pitcheo o si es que McGwire, Sosa, Bonds y González no son bateadores fascinantes o grandiosos. Sólo un jugador ha lanzado la bola a McCovey Cove durante la temporada regular, aunque parece que Bonds lo hace cada vez que lo llaman. González dio tres caudrangulares en un juego en Kansas City, dio dos más en el Dodger Stadium la semana siguiente y a penas falló de dar dos adicionales en esos dos juegos. Nadie más hizo eso.
El hecho es que estos bateadores de hoy están mejor entrenados, son más grandes, tienen mejor entendimiento de la mecánica del bateo y son mejores que nunca antes?, aseguró el entrenador de bateo Rudy Jaramillo, quién jugó un importante rol en el desarrollo del toletero Juan González, así como de Pudge Rodríguez, Rafael Palmeiro, Jeff Bagwell, Sosa y otros maestros del jonrón. Hoy día hay tanto video, así que saben qué lanzamientos están buscando y qué hace cada lanzamiento. Son mucho más fuertes.
Miren a Palmeiro. Fue canjeado por los Cachorros porque no tenía suficiente poder, pero a través de los años ha aprendido a usar la parte baja de su cuerpo para generar la fuerza que le permita a sus manos hacer el trabajo. Aprendió a transferir energía y cómo colocar sus manos en posición para generar poder. Recuerdo a Bagwell diciéndome que había dado algo como tres cuadrangulares en la Doble-A, y cómo aprendió lo fundamental del bateo con poder y cómo guiar la bola al aire. Pudge Rodríguez siempre tuvo un "swing" corto y rápido, pero aprendió a usar la parte baja de su cuerpo y sus manos.
"El poder, en muchas ocasiones se aprende", agregó Jaramillo. "Especialmente hoy en día. Miren a todos los jugadores que se cuidan mucho y que desarrollan poderío tarde, como Luis González (o Steve Finley). Los bateadores potentes se desarrollan y aprenden. Con muchos grandes bateadores el poder es lo último que viene".