"Dios existe, sólo está descansando", reza uno de los carteles que empapelan la fachada de un exclusivo hospital de Buenos Aires en Argentina donde fue internado en terapia intensiva el astro del fútbol Diego Maradona, idolatrado con devoción casi mística por hinchas que acamparon en la vereda.
"Es una estrella en la Tierra, es un Dios en la Tierra. Es lo único en lo que creemos", indicó Graciela Ferrando, de 30 años, quien asistió este miércoles junto a sus hijos a la puerta de la Clínica Suizo-Argentina, para darle su apoyo a quien fue uno de los mejores jugadores de fútbol del mundo.