En el fútbol --o en cualquier profesión-- si te duermes, lo pagas. Y eso fue lo que, precisamente, le ocurrió ayer al combinado Sub-23 istmeño dirigido por Julio César Dely Valdés.
El Salvador, es cierto, tiene muy buenos jugadores y, quizá, algunos de ellos tengan más experiencia en la absoluta que muchos de los nuestros (caso Jaime Alas), por eso se mostraron tan bien en los balones parados, sabedores de que tenían pocas armas para combatir al equipo rojo.
Se puede mejorar en lo táctico y yo sé que el señor Julio Dely les dirá una y mil veces a sus muchachos que deben mejorar en las jugadas a balón parado. Este equipo da mucho más.