Esta selección arranca con ganas, es un conjunto que tiene poco que perder y mucho que ganar.
Si clasifican a Beijing... ¡Milagro!, si los eliminan, nadie gritará ¡Socorro!
Es un grupo de jugadores del patio con muchas ganas de triunfar (como lo fueron los Blas Pérez, Garcés, Gavilán, etc. en su momento).
Es la hora de apoyar decididamente al conjunto que, cuando lo miramos (me incluyo) con menosprecio, ante Costa Rica dio la sorpresa y todo el mundo quedó como las películas de Dysney: fueron felices para siempre.
La preparación será el secreto. A veces en la vida, como siempre me lo decía un viejo amigo, es bueno que te miren con menosprecio, sólo así podrás sorprender.
Esto apenas inicia, pero arranca bien. Las críticas llegarán de cualquier parte, como los cometas, pero aquí lo bueno es saber, que este sueño ya empezó.