La cara que mostró anoche la selección nacional en el 0-0 frente a Haití no fue la mejor. De eso está consciente Gabriel "Gavilán" Gómez, quien espera que en el Rommel Fernández el funcionamiento mejore considerablemente.
"Fue un partido que se complicó porque la cancha (artificial) influyó mucho para que el juego fuera muy físico, de mucho pelotazo; además, la brisa incomodaba", declaró el mediocampista.
Indicó que "este (Haití) es un rival complicado, pero creo que con las dimensiones de nuestra cancha, la grama natural y el apoyo de nuestra gente la situación cambiará".
En el estadio Sylvio Cator, de Puerto Príncipe, los haitianos dejaron hacer poco a los dirigidos por Hernán Darío "El Bolillo" Gómez, quienes solo dispusieron de dos claras oportunidades de anotación, y de una de ellas gozó el atacante Roberto Nurse, quien frente al arco rival ejecutó un remate de cabeza defectuoso.
Valentín Pimentel también la tuvo, aunque menos franca. Su cañonazo fue a dar contra los puños del arquero haitiano.
En la segunda parte, la Roja no generó nada.
Haití impuso condiciones por momentos, principalmente con Jean Maurice y Jeff Louis, sus figuras más insistentes, que provocaron algunos dolores de cabeza. Sus maniobras, para tranquilidad de los visitantes, solo quedaron en amenazas.
Por Panamá, Jaime Penedo cumplió y al resto le tocó apostar más a las virtudes físicas que futbolísticas.
En tanto, en Kingston, los costarricenses rescataron un empate (1-1) frente a Jamaica. El resultado consolida a los ticos en la cima del Grupo 2 con siete unidades, mientras que Panamá conserva el segundo lugar con cuatro puntos, los mismos que Jamaica. Los haitianos siguen en el sótano con una unidad y aún no han anotado goles.
Este martes, el combinado istmeño está obligado a sacar los tres puntos ante el mismo rival si pretende evitar que se complique aún más la situación.