Seguidores de España, Chile y Portugal tuvieron un día para reír, para mantener el optimismo y la esperanza de ver a sus selecciones en los octavos de final.
Sus equipos dieron un paso importante a la siguiente fase, lo que los hizo tener un enorme regocijo por el triunfo logrado.
Pero la otra cara de la moneda se vio en los rostros de los fanáticos de Suiza, Honduras y Corea del Norte, quienes tuvieron que conformarse con tomar del vaso amargo de la derrota, manteniendo el optimismo de lo que pueda pasar en el último partido de la fase de grupos, y ver las alternativas que existen. Tal y como dice un conocido refrán: “hoy lloré, mañana me río”, ya que la tristeza no durará toda la noche, mañana es un nuevo día, y a sus equipos les tocará triunfar y tendrán motivos suficientes para celebrar.