El rostro de Pau Gasol, primer español en ganar el título de la NBA, en el vestuario de Los Ángeles Lakers, al término de la victoria por 86 a 99, frente a Orlando Magic, irradia felicidad; posa con el trofeo, lo besa y exclama: "Sabe a gloria".
"Es una de las cosas más difíciles que he conseguido en mi vida", dijo el español, rodeado de una nube de micrófonos y cámaras. "Es algo maravilloso, me faltan las palabras", continuó emocionado, con una sonrisa que reflejaba la proeza que acababa de conseguir. “Estoy feliz, es una sensación única”.