En un comunicado difundido desde Bayona (Francia) y escrito en francés, ETA expresa su voluntad de "llevar hasta el fin" el proceso iniciado con el alto el fuego, al tiempo que pide al Estado francés que inicie una "negociación" para solucionar el "conflicto de Euskal Herria" (que incluye las regiones españolas del País Vasco y Navarra y tres provincias meridionales francesas).
La vicepresidenta española María Teresa Fernández de la Vega dijo que no es costumbre del Gobierno que preside el socialista José Luis Rodríguez Zapatero comentar comunicados de la banda terrorista y que lo es "menos aún si en ellos se hace una cosa tan fuera de la realidad como es emplazar a otro Estado soberano".
Desde París, el ministerio de Exteriores pasó también de soslayo por la demanda etarra y se limitó a comentar que "en lo que concierne a la búsqueda de una solución política en el País Vasco español, Francia considera que esto compete a la soberanía española".
La dirección de ETA subraya en su comunicado -el tercero desde el alto el fuego- que "el conflicto entre la patria vasca, (Euskal Herria) y el Estado francés ha sido guardado durante años" y acusa a Francia de imponer "la censura y el silencio para que el conflicto no se conozca y no se resuelva".
El grupo está acusado de más de 800 muertes desde la década de 1960, en su intento por crear una patria vasca independiente entre España y Francia.
ETA declaró el 22 de marzo un cese al fuego permanente, diciendo que deseaba negociar la paz.