El departamento de Justicia estudia la posibilidad de juzgar en Estados Unidos al ex presidente chileno Augusto Pinochet por el atentado dinamitero ocurrido aquí en 1976 en que murieron el ex embajador de Chile Orlando Letelier y su secretaria estadounidense, dijo ayer la secretaria Janet Reno.
Reno había dicho previamente que las autoridades norteamericanas trataban de ayudar España es la obtención de documentos secretos estadounidenses sobre Chile durante los 17 años que gobernó Pinochet, que subió al poder en 1973 con un golpe de estado.
Los fiscales españoles requirieron ese material para lograr que el ex mandatario de 83 años fuera extraditado de Gran Bretaña, acusado de genocidio, terrorismo y torturas.
Reno agregó que la investigación del atentado dinamitero contra el automóvil de Letelier ``nunca fue cerrada"", y que está siendo revisada ``para ver dónde estamos respecto a la investigación y las circunstancias aplicables ahora"".
Letelier, un prominente crítico de Pinochet, falleció en la explosión junto con su secretaria norteamericana Ronni Moffitt, cuyos familiares han reclamado que Estados Unidos enjuicie a Pinochet. El agente Michael Townley, de la inteligencia chilena, fue hallado culpable del atentado.
Estados Unidos se ha mostrado neutral sobre el pedido español de extradición de Pinochet, y sobre la negativa de un alto tribunal británico a reconocer la inmunidad soberana del ex presidente, que sigue bajo arresto domiciliario en Gran Bretaña.
Un cable del FBI del 28 de septiembre de 1976 aludió al esfuerzo conjunto de las autoridades militares de Chile, Argentina y Uruguay para eliminar físicamente a la oposición izquierdista en el exilio.
``La fase más secreta de la Operación Cóndor incluye la formación de equipos especiales de países miembros, que deberán viajar a países no miembros en cualquier lugar del mundo para llevar a cabos sanciones, hasta (el nivel de) asesinato"", dijo el cable.
El cable fue redactado una semana después del asesinato de Letelier en Washington.
El funcionario del FBI, que escribió desde Buenos Aires, dijo que ``no es imposible"" que el asesinato fuera parte de la Operación Cóndor.
Los fiscales norteamericanos vincularon ese atentado con la policía secreta de Pinochet.