La Guardia Costera envió a unos 400 haitianos indocumentados de regreso a su país a pesar de protestas de activistas e incluso del alcalde de Miami.
De los 411 migrantes que llegaron el sábado en una embarcación precaria, 407 fueron despachados a Haití esta madrugada a bordo de los escampavías Valiant y Resolute, dijo el teniente de la Guardia Costera Carl Messalle. El viaje de 950 kilómetros habitualmente demora dos días, agregó.
De los 411 migrantes, 16 son dominicanos, dos chinos y el resto haitianos, dijeron funcionarios de la Guardia Costera.
Cuatro mujeres haitianas -- tres de ellas embarazadas -- fueron llevadas a la costa por motivos médicos y permanecían en Miami en hospitales locales, dijo el suboficial Tony Wells.
Se anticipa que las cuatro serán repatriadas más adelante, dijo Mike Gilhooly, vocero del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN).
"Estoy muy decepcionada de que el SIN una vez más haya decidido seguir su política racista hacia los haitianos y una vez más les haya negado el derecho a un proceso justo", dijo Marleine Bastien, presidenta de la organización Mujeres Haitianas de Miami.
A los migrantes los encontraron hacinados en una embarcación de madera de menos de 20 metros que encalló a kilómetro y medio de la costa, poco después de la medianoche del sábado. El barco había estado en el mar por lo menos cinco días, dijeron las autoridades.
Después que el barco encalló en un banco de arena, tripulantes de la Guardia Costera les lanzaron chalecos salvavidas y advirtieron a sus ocupantes que no serían autorizados a entrar en Estados Unidos, dijo el comandante de la Guardia Costera Andy Blomme.
Generalmente a los cubanos les permiten permanecer en Estados Unidos si llegan a la costa, pero según un acuerdo con Haití, los haitianos que llegan sin documentación adecuada son deportados.
Cientos de personas protestaron ayer por segundo día frente a la estación de la Guardia Costera en Miami Beach, en un esfuerzo por conseguir que las autoridades permitan a los migrantes quedarse.