El zar antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, afirmó que no está dispuesto a abandonar a Colombia, un país azotado por la guerra y el tráfico de drogas.
"Hay una creencia generalizada de parte de muchas personas muy inteligentes que piensan que confrontar la producción de drogas en Colombia es obviamente imposible y por lo tanto, no hay razón para empezar", dijo McCaffrey en una entrevista.
McCaffrey está enfrentando una de las batallas más difíciles al colaborar en la puesta en acción del paquete de ayuda norteamericana de 1,300 millones de dólares para erradicar los cultivos de coca y respaldar esta tambaleante democracia suramericana.
"Pero la situación no es desesperada", afirmó el veterano de Vietnam y comandante en la guerra del golfo, que hace cinco años se convirtió en el hombre del gobierno del presidente estadounidense Bill Clinton que encabeza la lucha contra las drogas.
McCaffrey dice que esto corresponde al primer paso para la recuperación nacional.
"Nadie esta diciendo que será fácil, el trabajo duro empieza ahora. Pero necesitamos que Colombia sepa que no está sola y aislada en la lucha.Nosotros necesitamos decirles que vamos a ganar", dijo.
Aunque el optimismo de McCaffrey no ha sido contagioso, en muchas ocasiones ha conseguido apoyo bipartidista y recursos en Washington para sus proyectos sobre la lucha estadounidense contra las drogas.
En cinco años, los gastos contra las drogas se han incrementado en más de 6,000 millones de dólares, los recursos para programas de prevención de consumo han aumentado en 54% y el presupuesto para tratamiento de adictos ha crecido en 32%.
Pero ayudar a Colombia a retroceder del precipicio es otro reto.
Pese a los esfuerzos norteamericanos, la producción de drogas en Colombia ha aumentado.