Deportes

EU exige elecciones libres


El gobierno del presidente Bill Clinton defendió ayer sus esfuerzos en que se registren elecciones libres en el Perú en momentos en que el principal líder de la oposición peruana, Alejandro Toledo, iniciaba una gestión aquí para apuntalar su posición en la segunda ronda electoral.
"Creemos que es extremadamente importante el mantenimiento de las tendencias democráticas que sacuden la América Latina y que las elecciones en ella sean libres y honestas", dijo el portavoz del Departamento de Estado, James P .Rubin.
Los Estados Unidos adelantaron gestiones a diversos niveles para que el presidente peruano Alberto Fujimori reconociera que no había ganado la primera vuelta electoral.
Las declaraciones de Rubin siguen a otra emitida por la Casa Blanca, luego de que Clinton firmara una resolución congresal que advierte a Fujimori sobre la imposición de sanciones políticas y económicas al Perú si los observadores internacionales continúan reportando irregularidades electorales.
"Los países democráticos de este hemisferio están unidos en torno a nuestra esperanza de que las elecciones sean conducidas de una manera transparente, pacífica y propias de un estadista", dijo a su vez Clinton en una declaración.
Transparencia, una asociación peruana financiada principalmente por los Estados Unidos, dijo que el vacilante recuento de los votos después de la ronda inicial del 12 de abril había sido irregular, y la junta electoral peruana convino finalmente en que Fujimori había logrado sólo el 49,8 por ciento de los votos contra el 40,3 por ciento de Toledo.
La ronda definitiva entre Fujimori y Toledo se efectuará el 28 de mayo. La gestión relámpago de Toledo incluyó una revisión independiente del estado fiscal del Perú en el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde fue recibido por el gerente general interino, Stanley Fischer. Un portavoz del FMI dijo que Toledo había solicitado el encuentro.


fecha edicion
old id
39021
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América