Estados Unidos podría arrestar a un diplomático cubano sospechoso de espionaje, si Cuba no lo retira antes del sábado a las 13.30 hora local (1830 GMT), dijo ayer el portavoz del Departamento de Estado, James Rubin.
"Si ete diplomático no abandona Estados Unidos para ese plazo, ya no disfrutará de los privilegios e inmunidades que le confieren la Convención de Viena (...) y quedará sujeto a las leyes de Estados Unidos", afirmó Rubin.
"Si hubiera bases para su arresto, él (el funcionario cubano)sería arrestado", agregó Rubin en su conferencia de prensa diaria.
Estados Unidos dio el sábado un plazo de siete días al diplomático cubano para que abandonara el país, dos días después del arresto de un funcionario del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) acusado de espiar a favor de la isla.
Pero el gobierno cubano respondió el mismo día expresando que rehusaba retirar al diplomático.
La Convención de Viena establece las condiciones para la inviolabilidad de las premisas de los diplomáticos. Los gobiernos raras veces la desafían.
Rubin dijo que el Departamento de Estado no podía hallar un precedente de que un gobierno se niegue a observar una orden de expulsión.
"Sería altamente inusitado que un Estado rechace retirar a un diplomático bajo estas circunstancias. Nadie puede recordar un caso semejante", subrayó.