Estados Unidos y China se enfrentaron nuevamente ayer sobre el destino del avión espía de la marina, al negar altos funcionarios estadounidenses las afirmaciones chinas de que se había logrado un acuerdo para desmantelar el aparato retenido por Pekín y repatriarlo por mar.
Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino dijo en Pekín que China había dado su acuerdo a una propuesta estadounidense de desmantelar el EP-3 Aries II y transportarlo a Estados Unidos.
El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld dijo sin embargo que Washington no propuso "cortar en pedazos" el aparato sino desmontar las alas y embarcar el fuselaje y las alas en uno o dos aviones cargo grandes.
"Las conversaciones están en curso y no recibimos respuesta oficial respecto a esto", dijo.
Este es el último giro en la agria disputa con China originada por la colisión ocurrida el 1 de abril pasado entre el EP-3 y un caza chino frente a las costas del sur de China.
China, que perdió un piloto y el aparato en la colisión, respondió reteniendo a los 24 miembros de la tripulación 11 días, luego que el avión aterrizara de emergencia en la isla de Hainan.