Norcorea y Estados Unidos reiniciaron ayer sus conversaciones sobre las instalaciones norcoreanas, donde se sospecha que Pyongyang desarrolla su programa nuclear, después de haber logrado esta semana algunos avances para lograr la paz en la península coreana.
Estas conversaciones son consecutivas a una primera serie de reuniones bilaterales celebradas el fin de semana pasado y que no permitieron ninguna solución.
Estas también tienen lugar después de cuatro días de negociaciones en Ginebra para el establecimiento de una paz duradera en la península. Las negociaciones, a las que se unieron China y Corea del Sur, sólo lograron avances mínimos.
Una nueva sesión a cuatro está prevista para abril. En el marco de los encuentros a dos, Washington pide poder inspeccionar una instalación al norte de Pyongyang, donde se sospecha que los norcoreanosestán transgrediendo un acuerdo de 1994.
El citado acuerdo congela el programa nuclear civil, el que podía ser desviado hacia fines militares. A cambio, Pyongyang debe beneficiarse de la entrega de dos centrales menos peligrosas además de una importanten partida de combustible.
Estados Unidos confirmó el viernes que rechazaba pagar 300 millones de dólares exigidos por Pyongyang como condición para autorizar el acceso a las instalaciones sospechosas. También rechazó un acuerdo que bajo forma de ayuda en alimentos habría propuesto Corea del Norte el fin de semana pasado.
"No compramos el acceso a estas instalaciones, sea cual sea la moneda del momento", dijo un alto responsable norteamericano.
Los dos días de entrevistas del fin de semana pasado en Ginebra habían culminado sin resultados aparentes.
Las conversaciones están rodeadas de gran discreción, pero un responsable norcoreano confirmó este sábado, antes de que se reiniciaran las discusiones, que grandes divergencias seguían manifestándose entre los dos países.
La instalación sospechosa se encuentra en Kumchangri, cerca de las instalaciones nucleares norcoreanas desactivadas y fue ubicado por un satélite en agosto pasado.
El Congreso estadounidense amenazó con bloquear la ayuda a Pyongyang después del descubrimiento de las instalaciones subterráneas y el disparo de un poderoso misil norcoreano por encima de Japón el 31 de agosto.