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Europa ante Am'e9rica

Checos y argentinos se enfrentaron a Panam, en la primera ronda de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA.


EN EL FÚTBOL las comparaciones son odiosas; pero, a veces, son necesarias para establecer un parámetro y ubicarnos en un mundo subjetivo, que nos sirve como marco de referencia.
La Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, Canadá 2007, está llegando a su fin con la sorpresiva clasificación de República Checa para la final del evento, que reunió a 24 selecciones de todos los confines del planeta Tierra.
De igual forma, está la presencia de Argentina, que anoche resolvía con Chile el otro boleto para la final del domingo.
Sonará exagerado, pero en lugar de los checos, ese sitio protagónico pudo ser de Panamá. Muchos recordarán que estuvimos a nueve minutos del final, empatando 0-0 con los europeos, pero dos fallas defensivas propiciaron los goles de los europeos. Al final, marcó de tiro libre Nelson Barahona. Ese tanto pudo ser la diferencia del juego.
Panamá pudo clasificar en ese partido y hacer historia en Canadá. Pero como dice el escritor uruguayo Eduardo Galeano: "El fútbol es el arte de lo imprevisto". Bajo ese concepto, si hubiésemos avanzado de ronda, nadie asegura que venceríamos a Japón, España o Austria, como sí lo hizo República Checa.
Este Mundial Sub-20 ha dejado un buen sabor para Panamá por varias razones: conseguimos un histórico punto y nuestros dos rivales de grupo (Argentina y la República Checa), están a punto de enfrentarse en la final del domingo, lo que indica que nos tocó lidiar con adversarios difíciles.
Los checos han sorprendido en este torneo con un fútbol poco vistoso, pero efectivo. Ellos no apuestan por los lujos ni el juego bonito, tampoco tienen reparos para colgarse del travesaño si el rival es superior; empero, saben aprovechar sus oportunidades y golpear en el momento justo. Así, remontaron un 0-2 contra Japón para luego vencer en penales por la misma vía a España, y a Austria en semifinales le endosaron un inapelable 2-0.
Y pensar que con estos mismos checos, perdió Panamá 2-1. El fútbol es tan diverso, que cada partido va escribiendo su propia historia y su final puede variar. Por eso, este deporte es el arte de lo imprevisto. Unas veces gana David; otras, Goliat, aquí no vale la diferencia de clases, del rico con el pobre.
Sólo vale la pelota, un mundo que gira sobre el verde del césped, convierte el juego en pasión y el gol se traduce en emoción.


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287128
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América