Miles de evacuados de los alrededores del volcán Popocatépetl, centro de México, iniciaron en la noche del martes el regreso a sus hogares tras más de una semana de incertidumbre ante el temor a fuertes explosiones.
El Gobierno de México, que preside Vicente Fox, permitió este martes el retorno de los habitantes de las comunidades situadas en un radio de 12 kilómetros del "Popo" al considerar que el volcán se encuentra estable.
La noticia fue recibida con entusiasmo por los más de 41,000 damnificados, desesperados tras pasar más de una semana en los albergues, lejos de sus hogares.
Muchos de ellos, preocupados por sus pertenencias y animales, no esperaron al anuncio oficial y regresaron a sus comunidades para pasar en casa la Navidad.
El coordinador de Protección Civil, Oscar Navarro, explicó ayer que, tras evaluar la relativa calma en la que se encuentra el "Popo" desde hace cinco días, se decidió reducir el radio de seguridad de 13 a 12 kilómetros.
Además, comentó que para volver a sus casas, los habitantes de las tres comunidades situadas entre 10 y 12 kilómetros del volcán deberán pedir permiso a las autoridades municipales, que analizarán detenidamente cada caso.
Navarro subrayó que se mantiene el estado de alerta y aseguró que en los poblados de mayor riesgo habrá autobuses para garantizar, si es necesario, una nueva evacuación.
Roberto Quass, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), explicó que, desde el domingo pasado, el "Popo" entró en "una nueva modalidad de actividad", consistente en exhalaciones explosivas moderadas.
Según el vulcanólogo, esta etapa podría durar semanas e incluso meses, "hasta que el domo de lava emplazado en el interior del cráter sea removido".