El rookie del año en la NBA, Tyreke Evans, fue detenido por la policía de California por conducir excesivamente rápido por la Interstate 80 a una velocidad entre los 190 y 210 km/h con su Mercedes, realizando aparentemente una carrera ilegal con otro vehículo, aunque sólo se le pudo acusar de exceso de velocidad por falta de pruebas.