El ex agente de la policía represiva de la pasada dictadura Carlos Herrera, pedirá al presidente Ricardo Lagos que conmute por extrañamiento su condena a presidio perpetuo por asesinato.
El abogado de Herrera, Roberto Puelma, dijo ayer que estudia presentar una solicitud de clemencia a Lagos para que cambie la condena por extrañamiento, "tal como se ha hecho con 220 personas (izquierdistas) condenadas por hechos graves".
Herrera, un ex mayor del ejéito, está confeso del asesinato del carpintero Juan Alegría, al que la policía represiva del pasado régimen trató de implicar en el crimen del sindicalista opositor Tucapel Jiménez, en 1982.
El ex agente, uno de los primeros en romper un virtual "pacto de silencio" que pesaba sobre los ex policías represivos, también confesó su actuación en la muerte de Jiménez.
Jiménez fue baleado en la cara y luego degollado con un alambre cuando se aprestaba a convocar a la primera protesta masiva contra Pinochet.
El abogado de Herrera opinó que la ratificación judicial de duras penas de cárcel para ex violadores a los derechos humanos va a impedir que confiesen.
"Si otras personas están procesadas, creo que con esta confirmación de las condenas esto va a producir otra vez un estancamiento en la posibilidad de que estas personas cooperen.No se van a atrever a hablar", dijo Puelma.
Herrera fue uno de los primeros ex agentes represivos en confesar sus crímenes e involucrar a otros militares, casi siempre de mayor graduación.