Ex agentes represivos durante la dictadura, en un intento de atenuar sus responsabilidades, habrían presionado a un fallecido general para que se culpara de ordenar asesinatos de opositores, según abogados de derechos humanos.
El general retirado Humbertoordon, que dirigió la policía secreta de la dictadura, se responsabilizó de ordenar numerosos crímenes mediante una carta conocida póstumamente esta semana, cuya autenticidad o falsedad no se ha demostrado.
El jurista Héctor Salazar dijo que el mayor retirado del ejército Alvaro Corbalán, un otrora temido agente de la policía represiva, la CNI, fue el "administrador" de la carta póstuma, divulgada el martes en extrañas circunstancias.