El ex gobernante militar guatemalteco Efraín Ríos Montt rechazó ayer que durante su gobierno se cometiera genocidio, como afirma un informe de la ONU que sirve de base a una acusación de la activista indígena Rigoberta Menchú en España.
"No hubo matanzas entre etnias, no existió una política de Estado, lo que hubo fue un conflicto armado. Genocidio (ha habido) en Kosovo, en Uganda, aquí (hubo) conflicto armado", dijo a periodistas Ríos Montt, de 75 años y presidente del Congreso de la República.
Menchú, Premio Nobel de la Paz, acusó al general y a otros siete guatemaltecos, entre ellos dos ex dictadores, ante la Audiencia Nacional Española.
La irrupción violenta de fuerzas de seguridad guatemaltecas en la Embajada de España en 1980, la muerte de tres sacerdotes españoles en 1981 y la persecución de la familia de Menchú, así como el genocidio, son las acusaciones que pesan sobre el carismático líder del Frente Republicano Guatemalteco, en el poder.
El informe Memoria del Silencio de la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) de Naciones Unidas asegura que durante el gobierno de facto de Ríos Montt (1982-1983) se cometieron 660 masacres en contra de la población Maya.
"El informe tiene una gran dosis de emoción y los términos que emplea, como genocidio, están mal empleados. Si usted va a un diccionario, lo que sucedió en Guatemala no fue genocidio, fue conflicto armado", insistió Ríos Montt.