El ex gobernador del estado mexicano de Quintana Roo, Mario Villanueva, detenido el pasado jueves, se negó ayer a responder a las acusaciones de narcotráfico y delincuencia organizada ante un juez y solicitó ampliar el plazo para definir su situación jurídica.
El acusado se reservó su derecho a no rendir declaración, con el fin de dar tiempo a que sus abogados preparen la defensa ante las acusaciones de narcotráfico y delincuencia organizada que le presentó la Fiscalía.
En tanto, familiares del ex gobernador acusaron ayer al Fiscal General, Rafael Macedo, de haberle traicionado porque había acordado entregarse a las autoridades.
Arturo Villanueva explicó que su hermano no se entregó a la justicia mexicana antes debido a que el Gobierno anterior, presidido por Ernesto Zedillo, mantenía una persecución contra él que no le garantizaba un juicio justo.
Según su hermano, el ex gobernador había acordado con la Procuraduría General de la República (PGR) que se entregaría el viernes pasado a las 18.00 horas locales en las instalaciones de la Fiscalía y con la presencia de la prensa, sin embargo fue traicionado, insistió.