Seis ex militares que sufrieron persecución durante la dictadura se querellaron contra el ex gobernante Augusto Pinochet y seis agentes de la policía secreta por su responsabilidad en el asesinato en Buenos Aires del ex jefe del ejército Carlos Prats.
La querella apunta a Pinochet y a los también ex generales Manuel Contreras, jefe de la policía secreta, y Raúl Iturriaga, los brigadieres retirados José Zara y Pedro Espinoza y los civiles Mariana Callejas y Jorge Iturriaga.
Contra todos ellos la justicia argentina ha pedido su extradición para juzgarlos por su responsabilidad en el atentado que le costó la vida a Prats y a su esposa Sofía Cuthbert, en octubre de 1974. La petición fue rechazada en primera instancia y deberá ser resuelta por la sala penal de la Corte Suprema.
La querella contra Pinochet y los otros seis presuntos involucrados en el crimen la interpusieron porque, según señalan en el libelo, "estamos convencidos de que el crimen del general Prats y su cónyuge se premeditó y planificó en Chile".
Entre los seis ex oficiales querellantes figura el coronel Eugenio Rivera, quien comandaba un regimiento en Calama, en el norte del país, donde una caravana enviada por Pinochet para agilizar los juicios a los prisioneros políticos ejecutó sumariamente a 26 de ellos.
La justicia argentina condenó el año pasado a prisión perpetua al ex agente chileno de la policía secreta Enrique Arancibia Clavel por su responsabilidad en el asesinato de Prats, quien se había refugiado en Buenos Aires tras el golpe militar de 1973. Prats, además de jefe del ejército, fue ministro del Interior y Vicepresidente durante el gobierno del derrocado presidente socialista Salvador Allende.