El ex general Jorge R.Videla, quien fue el primero de los cuatro presidentes del pasado régimen militar, fue llevado hoy a prestar declaración ante el juez federal Adolfo Bagnasco, quien investiga el apoderamiento de bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres, ayer "desaparecidas".
Videla cumple arresto en esa causa, pero lo hace en su domicilio, por tener más de 70 años.
El ex presidente fue llevado desde su domicilio, en el barrio de Belgrano, hasta el edificio de los juzgados federales, en la zona portuaria de la ciudad, en un automóvil policial fuertemente custodiado por otros vehículos.
Al ingresar al juzgado Videla se negó a hablar con los periodistas. Los abogados del ex general habían anticipado que se negaría a prestar declaración ante el juez, por considerar que ya fue juzgado por el delito que se le imputa.
Bagnasco, que investiga la suerte corrida por unos 160 niños nacidos en cautiverio, que al nacer fueron separados de sus madres y entregados en la mayoría de los casos a familias de militares sin hijos, quiere interrogar a Videla sobre nuevas pruebas obtenidas sobre esas operaciones.
Los jerarcas del anterior régimen militar alegan ignorar que hubiese habido apoderamiento y sustitución de identidad de los bebés.Pero Bagnasco, en un reciente procedimiento en el hospital militar de la guarnición de Campo de Mayo, aparentemente encontró un libro de registro de nacimientos, que probaría la existencia de órdenes expresas acerca de cómo proceder con los niños.
El juez sospecha que existió un plan elaborado para el apoderamiento de los bebés, delito no amparado por las leyes exculpatorias dictadas por el Congreso en 1987 y 1988 en favor de los militares, el presidente Carlos Menem dispuso en 1990.Esos indultos pusieron en libertad a Videla y a otros jerarcas de la dictadura que habían sido condenados por la justicia, por violar derechos humanos.