El ex presidente Carlos Menem quiere cambiar el lugar donde cumple detención domiciliaria por otro más tranquilo, informó ayer el matutino La Nación.
El juez federal Jorge Urso, cuando dispuso la detención de Menem en una causa por una venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, accedió a su pedido de cumplir su arresto domiciliario por tener más de 70 años de edad.
El propio Menem fijó como lugar de detención la lujosa casa de fin de semana de uno de sus amigos y colaboradores, el empresario Armando Gostanián, situada en la localidad de Don Torcuato, a 30 kilómetros al noroeste.
Pero el lugar, habitualmente tranquilo, está perturbado desde la llegada del ex presidente por un enjambre de periodistas, fotógrafos y camarógrafos, a los que se suma un pequeño pero ruidoso grupo de partidarios de Menem.
La residencia fue rodeada por una ancha tela color verde oscuro, para tapar la visión desde el exterior. Pero los fotógrafos se valen de escaleras y altas estructuras metálicas para dominar los amplios jardines de la residencia, que ocupa casi una manzana.
El ex presidente se propone pedir al juez que autorice su traslado a otro lugar, preferentemente un establecimiento de campo aislado, según La Nación.
Por su parte, el juez federal argentino Jorge Urso, quien detuvo el jueves pasado a Menem, busca ahora la pista del dinero de cohecho cobrado, mientras la fiscalía estima "probable" que parte de ese monto "jamás haya pisado suelo argentino".
El juez Urso sospecha que la organización delictiva -que investiga bajo la figura de asociación ilícita y que hizo posible el contrabando de armamento a dos países sobre los cuales pesaban embargos internacionales- debió tener un financista para lavar las "coimas" (cohecho), según fuentes judiciales citadas ayer por el diario Clarín.