El ex presidente paraguayo, Juan Wasmosy, defendió ayer a los jefes militares que se opusieron a un intento de golpe de estado contra su gobierno en 1996.
"Debo aclarar que, el planeamiento de las Operaciones y de los despliegues de Materiales, Máquinas, Equipos y Tropas, dispuestas en Defensa de las Instituciones Democráticas... fueron de mi exclusiva responsabilidad", dijo Wasmosy en un comunicado.
La semana anterior, el presidente Raúl Cubas ordenó el juzgamiento del ex jefe de la fuerza aérea, César Crámer, y del general José Kanazawa en tribunales castrenses.
Crámer es considerado como el principal opositor del ex general Lino Oviedo cuando éste intentó alzarse en armas contra Wasmosy.
Fue pasado a retiro en junio de 1998, dos meses antes de que Wasmosy entregara el poder.
Por su parte, Kanazawa era jefe de la escolta presidencial de Wasmosy y dirigió un polémico asalto a la residencia de Oviedo en la capital paraguaya en octubre de 1997.
Oviedo estaba prófugo de una orden de arresto disciplinario dictada por el entonces presidente.
"La actitud golpista de Oviedo es ampliamente conocida... del mismo modo que se conoce que la conducta de dignos Jefes Militares, entre los que se encuentra el Gral. Crámer, impidió que Oviedo se alzase con los soldados y las armas de la Patria para atentar contra su pueblo", agregó el ex mandatario.
Crámer, quien actualmente se encuentra detenido, está acusado de malversar de fondos públicos durante su gestión al frente de la fuerza aérea, pero en opinión de Wasmosy la detención es una venganza tramada por Oviedo.
Kanazawa fue llamado a declarar el 15 de febrero pero está en libertad.
El procurador general Edgar Stanley, mientras tanto, denunció el domingo la responsabilidad de Wasmosy en más de 200 casos de corrupción durante su mandato, aunque el ex presidente, como senador vitalicio, goza de fuero parlamentario.
Para Wasmosy, la intención de procesar a Crámer y a Kanasawa "cumple con el único objetivo de tomar revancha contra jefes militares que el 22 y 23 de abril de 1996 defendieron la vigencia de la Constitución Nacional".
"Sólo el despecho de una persona derrotada en su propósito golpista, puede animar el encono insano, hasta buscar venganza contra sus ex-camaradas por haber defendido la Constitución y las Leyes de la República", dijo la nota.