El presidente de Chile Eduardo Frei inició ayer en esta capital una visita calificada adelantadamente de histórica al marcar el comienzo de un notable mejoramiento de las relaciones peruano-chilenas, que por largo tiempo se mantuvieron a la sombra de un antiguo conflicto bélico.
Frei arribó en un avión de la fuerza aérea de Chile, pasado el mediodía, a la Base aérea número 8, donde fue recibido con honores por el presidente Alberto Fujimori, quien en contadas ocasiones ha tenido esa deferencia con mandatarios visitantes.
Acompañado de su esposa Marta Larraechea, Frei recibió el saludo de las tres instituciones de las fuerzas armadas peruanas, en medio de una salva de cañonazos, y música marcial.
"Evidentemente esta es una visita histórica. Hace 34 años que un presidente chileno no venía al Perú", dijo Frei a reporteros, luego de colocar una ofrenda floral en el Monumento a los Precursores.
"Si revisamos toda la gama de nuestras relaciones hoy día, demuestra claramente que estamos en un proceso de gran avance, gran consolidación de todos los aspectos, económicos, culturales, relaciones políticas y militares", agregó.
El presidente chileno encabeza una delegación de unas 40 personas, compuesta por los ministros de Relaciones Exteriores, Juan Gabriel Valdes, de Hacienda, Manuel Marfán, y de Minería, Sergio Jiménez, dos parlamentarios, empresarios y los directores de tres medios de comunicación chilenos.