Perú amaneció ayer sin jefe de Estado, mientras que en Japón, el ex presidente Alberto Fujimori, rompió el silencio y en sus primeras declaraciones tras su dimisión dijo que sentía la confusión y la incertidumbre que había causado su renuncia en el país.
Fujimori envió el lunes desde Japón, la tierra de sus padres, su carta renuncia al Congreso, tras una década de ejercer el poder con mano dura y recientemente asediado por un escándalo de corrupción, que lo obligó en septiembre a recortar su tercer mandato consecutivo de cinco a un año.
"Lo siento por la confusión y la incertidumbre, inclusive la indignación causada a la población y sobre todo a mis seguidores", dijo Fujimori en Tokio.
"Tengo mis razones que no puedo explicar ahora", agregó.
"Si bien hubiera sido deseable hacer este anuncio en Lima, hay razones que se irán comprendiendo poco a poco, que me obligaron a hacerlo aquí en Tokio", donde llegó tras el viaje que realizó al sultanato de Brunei para asistir al foro de Cooperación Económico Asia Pacífico (APEC) .
La renuncia de Fujimori provocó también la dimisión del gabinete de ministros, mientras las fuerzas armadas expresaron su respeto a la Constitución y a las autoridades civiles.
EN TOKIO POR TIEMPO INDEFINIDO
"Estoy de visita con un pasaporte diplomático y ya no soy un presidente, sino un ciudadano común. No he decidido aún cuánto tiempo voy a permanecer en Japón", dijo Fujimori.
Según las autoridades japonesas, Fujimori puede vivir en Japón porque tiene la nacionalidad de ese país, debido a que sus padres inscribieron su nombre en el registro ancestral de su familia después de emigrar a Perú, donde nació.
"Espero estar allí (en Perú) en algún momento, pero no tengo fecha alguna decidida por ahora", afirmó en su primera comparecencia pública tras el anuncio de su renuncia a la Presidencia de la República, a través de su secretaría de Prensa el domingo por la noche.
"Yo estoy aquí permaneciendo y tengo intenciones de oficializar mi estancia a la cancillería japonesa", añadió el aún mandatario.
En cuanto a la duración de su estancia en Japón, indicó que esperaba poderla "fijar posteriormente".
En un encuentro por sorpresa, improvisado y sin traductores con los periodistas en los jardines del hotel New Otani de Tokio, en el que se aloja desde su inesperada llegada a Japón el pasado día 17, Fujimori dijo no tener "ningún plan preconcebido todavía", y que esperaba "desarrollarlo en los próximos días".
Negó con rotundidad que se haya enriquecido mientras ha ocupado el poder.
"No tengo ni una sola cuenta en el exterior", aseguró, para añadir que no tenía tampoco ninguna relación con los 48 millones de dólares que tomó el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos.
"Quisiera que se desligue mi estancia aquí con ese escándalo", matizó.