La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador exigió ayer la finalización de la huelga en la seguridad social, que comenzó el pasado lunes, y solicitó al Gobierno una "reestructuración profunda" de la institución.
En un campo pagado publicado hoy en los diarios locales, la Cámara señala que "estamos en el derecho de exigir que se restablezcan los servicios" en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), porque, afirma, "los trabajadores y empleadores somos los que cotizamos mensualmente" para su funcionamiento.
Los empleados administrativos y los médicos del ISSS mantienen una huelga desde el lunes pasado a nivel nacional en demanda del pago de incrementos salariales que fueron aprobados el 8 de diciembre de 1998 y de mejoras en la atención de los millares de pacientes de la institución. Además, exigen que el Gobierno que detenga el proceso de privatización en el ISSS, por el cual dos hospitales situados en San Salvador no funcionan a pesar de estar totalmente equipados.
La huelga, que fue declarada ilegal a mediados de la semana por un tribunal de lo Laboral, ha impedido la hospitalización de pacientes, la realización de cirugías, análisis de laboratorio, terapias y despacho de medicamentos, aunque las emergencias si son atendidas en forma normal.
La Cámara de Comercio, señala que la "espiral" de exigencias sindicales ha conducido al ISSS a destinar "la mayor parte de sus recursos al pago de salarios y prestaciones con asignaciones cada vez menores para la adquisición de equipo y medicamentos, en detrimento del servicio". Los miembros del Sindicato de Trabajadores del ISSS (STISSS) han señalado que los incrementos que fueron negociados y aceptados por la anterior junta directiva de la institución, que presidía la entonces directora, María Julia Castillo, oscilan entre 500 y 1.600 colones (57 y 183 dólares). "Es urgente una reestructuración profunda del ISSS porque ya no responde a las necesidades de los que cotizamos", insiste en el comunicado la gremial empresarial.
Otros sindicatos del sector público han amenazado con realizar una serie de paros, manifestaciones y todo tipo de protestas la próxima semana para presionar al presidente salvadoreño, Francisco Flores, para que resuelva de manera favorable las exigencias de los sindicalistas del Seguro Social. No obstante, el mandatario se mantiene firme en su decisión de no autorizar los incrementos porque, según el ministerio de Hacnda, no existen fondos para hacerlos efectivos, así como de mantener en el cargo de directora de la entidad a Vilma de Albanés, de quien los sindicalistas piden su destitución. Por su parte, la Fundación Salvadoreûa para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES, privada), pidió, en otro campo pagado, a los presidentes de los tres Organos del Estado que promuevan una "cultura de respeto a la ley, y que ésta sea la manifestación del tratamiento racional a los problemas del país". FUSADES, aûade que el ordenamiento jurídico del país debe prevalecer ante "el capricho, la insolencia y la prepotencia de grupos que siembran a diario el desasosiego en la ciudadanía", al hacer alusión a la huelga de los trabajadores de la seguridad social