La embajada de Israel, congresistas y deudos de las víctimas coincidieron ayer en reclamar una investigación a fondo del ataque que mató a 86 personas en la mutual argentino-judía AMIA, a casi seis años de haber sido perpetrado.
Laura Ginsberg, líder de Memoria Activa, que nuclear a familiares y amigos de las víctimas, denunció en declaraciones al canal de noticias TN que "hay una decisión política de cerrar esta causa a toda costa, después del (próximo) juicio oral", que investigará complicidades indirectas.
Un ataque con explosivos había destruido la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)de julio 1994, con un saldo complementario de unos 300 heridos, en el más grave hecho terrorista de la historia argentina.
El embajador de Israel, Itzhak Avirán, dijo en exclusiva al diario Clarín, que su país "seguirá presionando por el esclarecimiento" y consideró que "todavía hay posibilidades" de que se encuentre a los culpables, y, por lo tanto "la causa no debe cerrarse".