Hace cuatro años, Guus Hiddink, consiguió destruir a Corea del Sur con la goleada por 5-0 que le propinó su seleccionado holandés cargado de estrellas en la Copa Mundial de fútbol de Francia.
El sábado, el modesto técnico europeo lleva a Corea del Sur a su primer partido por cuartos de final, frente a España, subrayando el extraordinario vuelco que ha logrado darle al equipo sudcoreano en apenas 18 meses.
En su paso por la primera ronda, Inglaterra empató 1-1 con Suecia y 0-0 con Nigeria y en el medio de esos dos juegos venció a la Argentina. En octavos de final, consolidó su juego con una goleada 3-0 a Dinamarca.
Inglaterra no tiene un goleador claro. Beckham y Owen cuentan con el olfato, pero los ingleses tienen como atributo central el llegar de contragolpe con el apoyo sorpresivo de sus defensores, como ocurrió con el gol de Sol Campbell en el empate ante Suecia o con el de Rio Ferdinand con Dinamarca.
Inglaterra está con la sangre en el ojo con Brasil ya que nunca le pudo ganar en los mundiales: en 1958 (Suecia) empataron 0-0 y en 1962 (Chile) y 1970 (México) los ingleses ganaron por 3-1 y 1-0, respectivamente.