Una explosión daño ligeramente el edificio de la televisora estatal haitiana, la cual había recibido críticas por su cobertura progubernamental durante las controversiales elecciones.
La policía dijo ayer que el aparato explotó el lunes por la noche en el patio de la televisora y causó poco daño a los cables de los receptores de señales de satélite.
Al igual que sucedió en ataques similares desde las elecciones, nadie resultó herido, dijo el portavoz Jean-Dady Simeon.
El 27 de julio, el vehículo del embajador canadiense resultó dañado por una granada lanzada contra su casa.
El mismo día una granada que no explotó fue descubierta en el estacionamiento de una misión civil de Naciones Unidas.
Y el mes pasado una bomba casera explotó en el jardín de un funcionario de la Unión Europea, sin causar daños.
Otros ataques siguieron a las amenazas de los principales donadores de Haití de interrumpir la ayuda tras las elecciones en que se habló de fraude.