Con la llegada de Julio César Dely Valdés al banquillo nacional, se abre un ciclo en la historia en cuanto a directores de selecciones nacionales, categoría mayor.
Han pasado 27 técnicos extranjeros. Todos probaron y fallaron. En ese ensayo y error se buscó siempre a un nacional que dirigiera a la “selecta” hacia rumbos fijos.
El plan de los extranjeros hasta el momento ha fallado. Los nacionales que han tomado las riendas de la “roja” lo han intentado, pero no han conseguido resultados satisfactorios.
Por el banco “escarlata” han pasado técnicos uruguayos, rumanos, chilenos, argentinos, colombianos, peruanos, austriacos, costarricenses, brasileños y españoles, según el fragmento de historia dado por Eduardo Moreno Tórtora a 10 Deportivo. Según el invaluable documento, de los 37 que hay hasta el momento, sólo 10 han sido panameños, contra 27 extranjeros. Muchos de estos “extraterritoriales” llegaron, cobraron y se fueron.
Más que buscar técnicos encumbrados, que llegaban con todos los pergaminos, esta vez un panameño, que sabe y que conoce del fútbol moderno, que se ha codeado con los mejores del mundo, toma las riendas del equipo nacional.
Julio Dely Valdés es ese comienzo que se buscaba. Un técnico nacional que ama la camiseta, como la aman los chicos que la visten por primera vez.
Con la llegada de Julio se hace justicia. Se necesitaron años y muchos técnicos para que un panameño con experiencia internacional tomará ese puesto.
Dely llega al banquillo “rojo”, luego de presenciar peleas contra viento y marea. Tras ver desfilar a varios técnicos internacionales, que vieron que en Panamá podrían sumar una platita extra.
La llegada de Julio a la cabeza de la selección le da tranquilidad a los panameños. Porque tendrán a alguien que sufre, ríe y llora con la selección. Es una persona que se siente identificada con la casaca nacional.
Mucha agua ha pasado debajo del puente para la llegada de un técnico nacional de altura y de mucho recorrido en el fútbol mundial. Ahora habrá que esperar los resultados.