El Ministerio de Seguridad de Honduras informó ayer que investiga a varios extranjeros que incitan a grupos étnicos hondureños a imitar la lucha armada de la provincia de Chiapas (sur de México).
"Ya hace algún tiempo se ha podido detectar a estos elementos (extranjeros) dando instrucción a varios grupos indígenas imitando circunstancias sucedidas en Chiapas y buscando provocar similares condiciones en el país", precisó el Ministerio de Seguridad en un comunicado pago publicado en periódicos locales.
El Ministerio de Seguridad emitió el comunicado en respuesta a las publicaciones de organizaciones populares en diferentes medios contra la actitud de la policía de reprimir una manifestación el pasado 12 de octubre, con un saldo de 24 heridos.
Alrededor de 10.000 personas, entre grupos indígenas, negros y de otras organizaciones populares, participaron en Honduras en la marcha del "Grito de los excluidos", que se llevó a cabo en una docena de países de Africa, Asia y América Latina para reclamar reformas agrarias, entre otras demandas.
Según el Ministerio, por testimonios de periodistas y vídeos "se pudo establecer la presencia de elementos extranjeros en la manifestación asesorando a los grupos étnicos protestantes".
Los dirigentes indígenas alegan que los extranjeros, que fueron denunciados por el Gobierno como incitadores de los disturbios de la manifestación, son cooperantes que ayudan a los sectores de la población más desprotegidos de este país.
En el comunicado, el Ministerio de Seguridad acusó a los manifestantes de llevar a la marcha bolsas con piedras, con el fin de "ocasionar víctimas de una agresión policial, para crear mártires dentro de su movimiento y, por lo tanto, vender sus banderas al exterior".
"Estos acontecimientos se producen en momentos en que el Gobierno hondureño hace esfuerzos para superar la situación que dejó el (huracán) Mitch, a través del trabajo, la solidaridad, la comprensión y la buena fe", lamentaron las autoridades del Ministerio.
Honduras enfrenta una recesión económica a causa del ciclón Mitch, que hace un año dejó en este país 5.657 muertos, 8.058 desaparecidos, 1,5 millones de damnificados y pérdidas económicas estimadas en 5.000 millones de dólares.