Fabio Capello dejó su cargo como técnico de la Selección de Fútbol de Rusia tras una racha de malos resultados que puso en peligro la clasificación del equipo a la próxima Eurocopa.
El presidente interino de la Unión Rusa de Fútbol, Nikita Simonyan, dijo ayer que la organización llegó a un "acuerdo consensuado" con Capello para rescindir su contrato a cambio de una compensación económica, cuyo monto no se especificó.
Capello deja el cargo después de tres años. Su intención era dirigir a Rusia cuando sea anfitriona del Mundial de 2018, pero empezó a sentir la presión cuando la selección no superó la fase de grupos de la Copa del Mundo del año pasado en Brasil.
También fue criticado por políticos rusos por su salario, que según informes de prensa es de siete millones de euros (7.7 millones de dólares) anuales.