El movimiento que estuvo liderado por el asesinado vicepresidente Luis María Argaña se alzó ayer con el control del gobernante Partido Colorado tras una reunión de dirigentes.
Unos 360 colorados participaron en una convención, la máxima autoridad del partido, y votaron a favor de autoridades que habían sido propuestas por Argaña antes de ser acribillado a balazos por desconocidos en marzo en una avenida de Asunción.
"Se presentó una única lista que había sido confeccionada por el doctor Argaña en vida... creo que éste es el principio de la unidad del Partido Colorado que tanto quiso el vicepresidente", dijo a periodistas el diputado oficialista Angel Barchini.
El asesinato de Argaña desató una crisis que culminó con la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas, y el exilio de éste y de su aliado político, el ex general golpista Lino Oviedo.
En la misma reunión de dirigentes celebrada en marzo, los seguidores de Oviedo se enfrentaron a los "argañistas", tomaron la sede de la agrupación y desconocieron las autoridades del partido, que gobierna el país desde 1947.
Cubas y Oviedo eran rivales políticos de Argaña y están acusados de ser los autores intelectuales de su asesinato.
Cubas fue reemplazado en el cargo por el ex presidente del Congreso, Luis González Macchi, heredero político de Argaña.
La reunión de convencionales debe continuar hoy, cuando González Macchi regrese de la capital mexicana, donde participa de la cumbre del Grupo de Río.
La convención designará un candidato para las elecciones a la vicepresidencia que se llevaran a cabo a finales de 1999.
Las autoridades renovadas el domingo fueron las del tribunal de conducta, que tiene la potestad de expulsar a sus militantes, y las del tribunal electoral, que fiscaliza las elecciones partidarias