Una falla en la manutención de un oleoducto de la refinería Getulio Vargas, en Araucaria (Paraná, sur), provocó el domingo el derramamiento de cuatro millones de litros de crudo en ríos de la zona, en el mayor desastre ambiental causado por el petróleo en los últimos 25 años en Brasil, apuntaron ayer expertos del sector.
El Superintendente de Movimientos y Comercialización de Petróleo y Derivados de la ANP, Carlos Valois, dijo a la prensa que una evaluación preliminar realizada por dos técnicos de esa agencia apuntó los errores en el mantenimiento como causa del accidente.
Según Valois, este fallo se agravó por errores en la utilización de la instalación, por ello las investigaciones dirigidas por la ANP se dedicarán a delimitar las responsabilidades por lo ocurrido.
Una comisión formada por técnicos de la estatal brasileña Petrobrás y especialistas de la Universidad Nacional de Paraná también iniciaron una investigación para determinar las causas del accidente, aunque el presidente de la estatal, Henri Philippe Reichstul, prefirió no adelantar sus resultados.
Según Reichstul, es "prematuro" atribuir responsabilidades ante el desastre ocurrido, pero descartó de plano cualquier posibilidad de un sabotaje, como llegaron a sugerir miembros de la Asociación de Ingenieros de Petrobrás.