Un joven boxeador indonesio de 20 años, Yonanes Fansiscus, murió dos días después de haber sufrido un KO, informó ayer viernes el diario Koran Tempo. Yohanes Fransiscus falleció en el hospital de una hemorragia cerebral, después de no haber salido del coma desde hacía dos días, tras un nocáut sufrido el martes a puños de su compatriota Slamet Nizar, en el curso de un combate de los superplumas.
El Consejo Mundial de Boxeo (CMB), una de las tres grandes federaciones mundiales del pugilismo profesional, había fustigado en diciembre de 2001 la indigencia de las infraestructuras que rodean la organización de ciertos combates, en particular en el aspecto médico, en este país, y suspendió a Indonesia por seis meses con el fin de obligarle a realizar esfuerzos en la materia.