No hay nada de cierto en aquello de que las reformas proponen eliminar el control previo, ejercido por la Contraloría.
En una entrevista concedida por Jerry Wilson Navarro a Semblanzas de El Panamá América, se concluye que nadie está proponiendo dejar al garete las finanzas públicas, y lo lamentable que sería que la confusión reste riqueza a este debate, y viabilidad a un planteamiento que surge como inquietud de importante sectores de la economía nacional.
Lo que en realidad se propone es que en lugar de ser definido por el Contralor, el control previo sea definido por la ley, dijo Wilson Navarro.
La Contraloría -señaló- nunca definió esto del control previó, así que para unos se trata de la viabilidad financiera o la existencia de recursos, ¿hay o no dinero?, y para otros del amplio poder de que goza un Contralor para detener recursos, en una medida que se reproduce en distintas instituciones a través de auditores que mandan más que los jefes de esos establecimientos.
Aun cuando varios han sido los temas que han centrado la atención de distintos sectores y personalidades de la sociedad panameña, el relativo al control previo fue jerarquizado a finales de esta semana después que el actual contralor Alvin Weeden y los excontralores José Chen Barría, Rubén Darío Carles y Gabriel Castro expresaran públicamente su oposición a esa oferta.
Tal como está -asevera Wilson Navarro- el contralor es un superhombre y tal condición favorecería al gobierno que se posesiona en septiembre venidero considerando que tiene la mayoría para designar al contralor, pero el nuevo gobierno no tiene interés en ello.
"Ahora si quieren que se quede como está, entonces que se quede así", enfatizó, al subrayar que lo que lo único que el nuevo gobierno ha hecho ha sido propiciar un debate sobre temas puntuales que tienen vieja data, y la reforma propuesta sobre el control previo recoge una inquietud de amplios sectores de la economía nacional.