Pasaron 20 años para que la Liga de Curundú regresara a una Serie Mundial de Béisbol del Programa de Pequeñas Ligas de Béisbol, pero lo hizo con gallardía y además uno de sus integrantes entró en la historia por un hecho particular.
Se trata de José Murillo IV, quien le siguió los pasos a su padre visitando Williamsport para participar en este Campeonato Mundial.
Los Murillo entran en los registros históricos de esta organización, ya que es la tercera vez que la combinación padre e hijo juegan en esta Serie Mundial Infantil.
Randy y Matt Keen de Tallmadge, Ohio, fueron los últimos en completar esta hazaña en el 2003.
"Fui capaz de emular a mi padre, y llegar a la misma serie que mi papá alcanzó", dijo Murillo IV a través del traductor Luis Sánchez
"Agradezco a mi padre y a mis técnicos por ayudarme a desarrollarme y poder llegar aquí".
Este aspecto fue destacado en la página oficial de la organización Little League.
José Murillo III no pudo acompañar a su hijo porque se encuentra dirigiendo al equipo preinfantil de Panamá Metro en el Campeonato Nacional que se realiza en Herrera.
"El me dijo que jugara duro", sostuvo Murillo IV, quien agregó que estaba seguro que su padre estaba siguiendo el torneo por televisión o radio.
Panamá asistió apenas a su quinto Campeonato Mundial Infantil y era el segundo de la Liga de Curundú: 1984 y 2004.
Es por eso que la participación de padre e hijo en este torneo (en años distintos) se resalta por ser un hecho poco común.
José Murillo III en 1984 dejó su nombre plasmado en el museo de Williamsport, al tirar un partido "no hitter". Eso fue contra el equipo Este de Estados Unidos y el juego finalizó con pizarra de 1-0.