Familiares de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar en Chile dijeron ayer que insistirán en juzgar a sus victimarios, luego de que se confirmó que restos óseos hallados en una mina abandonada corresponden al parecer a ocho de ellos.
Funcionarios forenses que asesoran al juez Héctor Carreño, designado especialmente por la Corte Suprema, encontraron en enero varias piezas dentales y vertebrales en una mina abandonada en la zona de Cuesta Barriga, unos 70 kilómetros al oeste de Santiago.
Carreño dijo el lunes que los restos corresponden al menos a ocho personas, de las cuales se ha identificado a dos, los dirigentes comunistas Horacio Cepeda y Fernando Ortiz.
"Para hacer justicia se requiere investigar, condenar y reparar el daño causado.Haré todas las acciones legales que signifiquen hacer justicia", dijo a Reuters la hija de una de las víctimas, Antonia Cepeda.